lunes, 16 de junio de 2014

Robert Ryman

Desmesurado plantaros todo este texto, pero el primer contacto que tuve con la pintura de R.Ryman fue en Madrid en el Thyssen, Hace un año, Iba con Palma.
Al pasar delante de uno de sus cuadros, me detuve, ya que me llamó la atención el uso de su nombre, en el cual toda la superficie estaba cubierta de blanco y al llegar a ella (también escrita en blanco), se detuvo.
Sin apenas más información acerca del pintor seguí pintando.
Utilice este recurso en las siguientes pinturas, sin conocer bien la intención de Robert.
Un año después, en una visita a Palma en Barcelona, entre en un librería y me encontré con un libro del pintor. Por su precio lo compré.
Estando la semana viajando, he ido aprovechando ratos y trayectos para ir leyendo.
Son muchas las sorpresas que estoy encontrando en el libro, aspectos que pensé irrelevantes, por ser mis propias observaciones. Me doy cuenta que siendo ajeno al autor, comprendí muchas cosas con tan solo verlo.
También la importancia de haber pintado durante este tiempo.
¨El empleo de letras y números en Ryman sirve a una finalidad compositiva muy semejante. Según él, esos ornamentos gráficos de su vocabulario por lo demás desnudo se justificaban porque la inclusión de la firma del artista y la fecha de terminación de la obra son tradicionales en la pintura.
La firma de Ryman se integra totalmente en la estructura de sus composiciones. De ese modo el pintor neutraliza su valor de signo, en beneficio de la variedad lineal que le brinda y las repercusiones que su colocación puede tener sobre otros aspectos d ela obra.
El tamaño de las letras empleadas varía espectacularmente. Ora diminutas, ora delgadísimas pero ampliadas mucho más allá de las proporciones de la escritura normal, son motivos de dibujo. La repetición hace aún más abstractas estas inscripciones. Cuando la inscripción dibujada copia, o es copiada por la repetición de otros elementos, el resultado es como una figura musical lanzada y recogida entre un grupo de varios instrumentos. Números y letras puntean así el espacio, marcan ritmos visuales respondiéndose unos a otros. La casualidad ha ayudado. Las fechas 1961 y 1991, por ejemplo, han dado ocasión a la reiteración simétrica y especular de unos, seises y nueves. A la vez, el nombre y el apellido del artista comienzan ambos por erre, y el duplicar la inicial, RR condujo pronto a tripicarla, y luego a doblar y triplicar la ene final del apellido, formando así bloques comprimidos de letras como RYMANNN, que tartamudean a través de la obra por su borde. O el artista puede firmar RYMAN dos veces en el ángulo inferior derecho del cuadrado, como en un Sin título de 1961, alinear en vertical una docena de pinceladas cortas como de tiza, y debajo inscribir su nombre repetido en tres pisos como si ese delicado floreo fuera el capitel corintio de una columna invertida, mientras que sin él las rechonchas barras parecerían un prototipo pictórico de las escultóricas repisas de pared de Donald Judd. O puede simplemente fundir fecha y nombre en una sola unidad y desplegarla como el bajorrelieve de un entablamento, o, adelgazando el gesto y acentuando las arcadas de enes, emes y erres, transformarla en una arquería calada.
Tales analogías arquitectónicas son, desde luego, lo más alejado del pensamiento de Ryman. Estructurales más que ornamentales, esos textos, como sus homólogos en forma de barras y bloques, son puntos de referencia dentro del campo de la pintura, que en un caso ciñen el perímetro y en otros apuntan hacia arriba o hacia dentro desde su margen¨.

domingo, 15 de junio de 2014

ROBERT RYMAN

¨En el otoño de 1986 hice mi primera exposición en la galería de Konrad fischer en Düsseldorf. Estaba formada por seis pinturas sobre paneles de papel, de nueve paneles cada pintura. Los paneles se embalaron y se enviaron a Düsseldorf. En los trámites de aduana ( para evitar los derechos que hay que pagar por el Arte que entra en el país ),Konrad los había declarado no como cuadros sino como ¨papel¨. Pero el funcionario de la aduana dijo: ¡Oiga! Es papel caro (hecho a mano), así que tiene usted que pagar tal cantidad. Sí, es papel caro, dijo Konrad, ¨pero está usado¨.
El funcionario de la aduana reconoció que estaba usado. Desde entonces vengo pensando la posibilidad de definir los cuadros como ¨Pintura usada¨.

Pag 37

viernes, 2 de mayo de 2014









En mis últimos viajes a Madrid he visto que varios escritores de mi entorno estaban usando tizas. La documentación que ofrecen estás imágenes junto con el papelito escaneado ahora en casa son el resultado de pasar unas horas sentados en el suelo.

Al sentarnos Sue saco de su bolsillo los bultos que al sentarse molestan. Entre ellos una bolsa transparente llena de tizas de color.
Empezamos a garabatear el suelo, nuestros nombres también los escribimos y al final todo el mundo terminó usandolas.
A la derecha de la imágen aparecen unas serpientes, unas hechas por mi, que al representarlas sufrían varias deformaciones por lo que sugería que habría algo en su interior.
De pronto se me ocurrío un juego de adivinanza, ¿ qué había comido la serpiente ? le pregunté Tati, pero terminamos respondiendo los dos en busca de una respuesta divertida. Luego ella dibujó alguna serpiente más.

Al día siguiente sentados en un bar y esperando la cena, sin ya acordarme de lo anterior, Tatiana me entregó un papelito con una serpiente dibujada en una de las caras. ¿Qué ha comido la serpiente?
Me hizo mucho ilusión verlo.
Luego le pedí que escribiera en la parte posterior.
Baobab Madrid
CACU 26-04-2014



IMAGENES:
Nikon W35.
Madrid.
Palma LLopis

martes, 29 de abril de 2014

¨y los muros al volverse blandos te nublan la razón¨

Resituación; Adolfo suicide: Nacho Vegas

lunes, 28 de abril de 2014

PAN / KNUT HAMSUN

¨¡Ah, si usted hubiese traído su uniforme señor teniente, cuánto camino a su favor!¨
pag 219.

¨Perdóneme que no le acompañe, Cuando me deja solo me pongo a reflexionar mucho tiempo, y después tomo papel y escribo una carta solicitando que me envíen mi uniforme lo antes posible¨.
pag 228.

domingo, 20 de abril de 2014

Knut Hamsun. Capitulo III

Ante mi cabaña, a pocos pasos del sendero, erguíase una piedra gris, que llegó a adquirir para mí fisonomía amical. Dijérase un camarada que al verme venir me saludase complacidamente. Cada mañana, al salir, pasaba junto a ella, y a veces sentía la emoción de separarme de un amigo fiel, que esperaría paciente, afectuoso e inmóvil, mi regreso.

Knut Hamsun, Pan. Capitulo IV

En estos días de resurreción de la Naturaleza, la caza era tan abundante, que mi escopeta debió de sentir satisfechos sus nudos mortíferos instintos. A veces, no contento con las liebres, ocurríaseme tirar sobre cualquier ave marina posada en el saliente del roquedo; y el aire era tan transparente, que ni un tiro erraba.
¡Oh, qué días incomparables| El ansia de disfrutarlos impelíame de tal modo, que a veces me abastecía de provisiones para dos o tres días y me iba en excursión hasta los más altos picos, donde los lapones me obsequiaban con sus mantecosos quesitos aromáticos a hierba.
De regreso, apretaba la caza en mi morral para dar sitio a algún pájaro tardío, y en lugar de meterme bajo el techado, me sentaba sobre algún repecho, amarraba a Esopo cerca de mí y me ponía a contemplar el mar oscuro y susrrante bajo el desmayo del crepúsculo. Las vertientes de las montañas negreaban en la creciente sombra, y el agua deslizábase por ellas con leve rumor, dándoles un brillo móvil, que abreviaba las horas. Y en estos éxtasis pasaban por mimente ideas ingenuas; por ejemplo: ¨Esos arroyuelos cantan sin que nadie se detenga a oír su múscia humilde, y , sin embargo , no se intranquilizan y prosiguen su suave canción, armonizada con el ritmo de todos los mundos¨ En ocasiones, con súbito estrépito, el gruñido inmenso de un trueno hacia trepitar al paisaje; alguna roca movediza rodaba hasta el mar, dejando una estela de polvo leve y ascendente, cual si fuera humo; Esopo alzaba la trémula nariz, sorprendido de aquel repentino olor a tierra húmeda... La montaña estaba tan socavada, que a veces bastaba un tiro o un grito para originar la caida de una de las piedras inestablemente sujetas a la ladera; y yo me entretenía en lanzar grandes voces para ver caer aquellas piedras, tal vez ávidas de ir a refrescarse en el mar.
Por una noción repentina del tiempo, tan muellemente fugitivo durante horas y horas, libertaba a Esopo, y echándome el morral a cuestas, continuaba el camino, En la penumbra vesperal no tardaba en encontrar el familiar sendero, y seguía su zig zag sin premura, al melancólico paso de quein no es esperado por nadie en su casa. Como soberano caprichoso  iba de un lado a otro por mis dominios, y los pájaros detenían su algarabía cual tímidos cortesanos al yo acercarme. Solo alguno más audaz cantaba sin hacerme caso..., y estos era mis preferidos.
Cierto mediodía, al transponer un recodo, vi que dos personas caminaban delante de mí, apresuré la marcha para averiguar quiénes eran; antes de alcanzarlos conocí, por su paso irregular, al doctor, y por su garbo tierno, a la vez d emujer y de niña. a Eduarda. Cuando se volvieron, los saludé, empezamos a charlar y parecieron interesarse tanto por mi escopeta, por mi canana, por mi brújula, por mi libre género de vida, que los invité a venir a verme.
Como tantas veces, la tarde sobrevino  cuando mi alma avara no se habia ahitado aún del oro del día; y hube de regresar y encender mi lumbre y asar en la llama la pieza más hermosa de mi morral y acostarme para adormecer una actividad deseosa de ejercerse en espera del día siguiente. Peor el sueño no cerraba por completo mis ojos. EL silencio y la quietud circundantes avivaban  mi alma y me levanté, e inclinado sobre el alféizar de mi ventanuca, me puse a contemplar el mágico reflejo que que como una siembra estelar caía sobre los campos, sobre el mar. Aún no hacia mucho que había visto desaparecer el sol dejando sobre el confín occdiental manchas rojas y espesas,como de aceite, el cielo, durante un momento, lució terso,hasta que, muy despacio. con maravillosa timidez, las estrellas comenzaron a vivir... Y ahora el firmamento esplendía de lucecitas de azulosa plata... Eran millares. millones... Y había algo tan grande y tan bueno en la repeticiñon eterna de ese espectáculo, que mis ojos se comunicaron estrechamente con mi alma, dándole la sensación de estar contemplando el fondo de la obra de Dios.
El corazón aceleró su ritmo, cual si la inmensidad vacía fuera su morada familiar; y otra vez las ideas ingenuas acudieron casi amis labios en esta pregunta d eniño: ¿ Por qué se adornó esta tarde el horizonte de lila sy oro? ¿ Será esta noche fiesta allá arriba, y mis oidos imperfectos no podrán recibir la música de maravillosas orquestas, ni mis ojos alcanzar los ríos siderales, sobre los que, en suavísima procesión, irán miríadas de barcas con las velas henchidas?. Tal vez, tal vez...¨Y con los ojos entornados miro dentro de mí el supuesto desfile, que sigue el hilo de mi ensoñacion, despertando ideas, imánes,luces..., hasta que llegan la fatiga y el sueño.
Así pasaron muchos días. Otros me pasaba observando los accidentes del deshielo, sin ocuparme, a pocas provisiones que tuviera, de casa; atento a los secretos de la Naturaleza que se me iba revelando, a modo de premios a un anhelo puro y tenaz. Cada día percibía transformaciones en torno, cual si árboles, animales y piedras se aprestaran a recibir al astío ya cercano. El molino estaba prisionero en las nieves, mas en derredor la tierra aparecía apisonada por los pasos de cuantos hombres, durante años y años, habían pasado por alli cargados de repletos costales; y en las paredes leíanse letras enlazadas y fechas que a veces me daban la impresión de rostros conocidos esforzándose en gesticular contra el olvido y en eternizar lo que solo dura un minuto y pasa después para siempre... ¡para siempre!

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